Chihuahua, Chih.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dio a conocer que la cuarta parte de las madres primerizas sufren de mastitis, que es una inflamación en los senos, como consecuencia de una técnica no apta para amamantar, la cuál produce infección y dolor en una o ambas mamas. También puede presentarse fiebre, calosfríos y sangrados del pezón.
Este proceso inflamatorio hace que la aureola del pezón se agriete, lo cual facilita la entrada de gérmenes oportunistas, como el estafilococo aureus y el estreptococo beta hemolítico. Este se presenta una o dos semanas después del parto y como consecuencia de la inexperiencia de amamantar a un nuevo ser humano.
El Instituto puntualizó que la mastitis se puede prevenir fácilmente, hay que limpiar de manera constante antes y después de amamantar al bebe, lubricar el pezón, con glicerina o con cremas que estén enriquecidas con vitaminas A y E.
La mastitis debe ser atendida oportunamente por un médico; ya que de otra forma además de provocar que el bebé deje de alimentarse adecuadamente, podría producir un absceso con secreción, o una fístula mamaria que transmitirá las bacterias al bebé y causarle diarreas o cuadros de enteritis (infección del intestino delgado).
De ninguna manera es recomendable que la mamá se automedique, ya que sólo con prescripción médica puede ingerir antibióticos, mucho menos que se unten sustancias como yodo, merthiolate o violeta de genciana, pues les causará escozor en el pezón y la aureola.
Especialistas del Seguro Social señalaron que la mejor técnica para dar leche del seno materno al bebé es acercar al infante e introducir el pezón en su boquita con suavidad, y dejarlo que succione en forma rítmica. Al retirarlo hay que hacerlo de manera suave y lenta pues si se hace en forma brusca el bebé tiende a morder y eso puede dañar el pezón.
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