Las Vegas-- Si la anterior pelea entre Juan Manuel Márquez y Juan Díaz dejó dudas para el mexicano por los problemas que tuvo antes de lograr un nocaut, ayer se despejó cualquier incógnita sobre quién es el mejor peleador.
Márquez cautivó a la afición que asistió al Manday Bay Events Center mediante golpes precisos y una ágil defensa para vencer por decisión unánime y de manera magistral a Díaz, reteniendo sus títulos ligeros de la OMB y la AMB, en la revancha que fue casi tan entretenida como el emocionante primer encuentro entre los púgiles, el cual Márquez ganó en febrero del 2009 cuando el combate fue detenido en el noveno round.
Márquez (51-5-1, 37 KOs) hizo olvidar los recuerdos de septiembre pasado cuando perdió ante Floyd Mayweather Jr., de mayor tamaño, dominando ahora a otro rival de físico más cercano al suyo. Díaz (35-4) había caído en cuatro de sus últimas seis peleas, a pesar de mostrar un notable aguante y gran valentía contra una de las figuras del box que más castigan.
“La primera fue difícil, y también ésta”, dijo Márquez. “Es muy buen boxeador. Como todos los verdaderos guerreros mexicanos, los dos peleamos con todo nuestro corazón y dejamos todo sobre el ring”.
La victoria previa de Márquez sobre Díaz fue ampliamente considerada el mejor combate del año pasado. La revancha volvió a ser un entretenido enfrentamiento entre dos púgiles con estilos que se combinan a la perfección: el “Torito” Díaz con sus fuertes golpes contra Márquez, el astuto astro mexicano de los contragolpes.
Los episodios dos y tres estuvieron cerrados, con Díaz conectando suficientes golpes como para mantener a Márquez a la defensiva. Pero gradualmente Márquez logró controlar la pelea, acribillando a Díaz con ganchos de izquierda y derecha y logrando apenas mantenerse sin problemas.
En los siguientes asaltos hubo una brutal similitud, con Márquez bloqueando el ataque de Díaz. Aunque a Márquez empezó a hinchársele el ojo derecho, eso no pareció molestarlo para nada ―mientras Díaz empezaba a sangrar por una cortadura interna en la boca.
El 12avo round estuvo muy abierto, con los boxeadores dejando de defenderse e intercambiando golpes hasta que sonó la campana. Márquez saltó en las cuerdas para celebrar una victoria más mientras los jueces daban tarjetas de 116-112, 117-111, y 118-110, todas para el mexicano.
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